El refugio de Jordi Vila (Los Trogloditas)
El refugio rural que ha salvado al batería de Los Trogloditas.
Visitamos a Jordi Vila (catalán, de Vic), el que fue famoso batería de una de las bandas más exitosas de los 80 y 90, Loquillo y Los Trogloditas, en su refugio rural en el norte de Burgos. Nos habla de cómo, tras años muy, muy oscuros de noches y drogas, ha encontrado la paz en la naturaleza, en un pequeño huerto y en mirar los cielos estrellados sin luces artificiales que los opaquen ni flashes que lo deslumbren a él. Y nos habla de sus proyectos musicales junto a su compañera, Marga Alday, a quien conoció en unas fiestas de Bilbao hace ocho años. Quedamos con los Kinki Boys.
La cita es en El Avispero, una aislada finca situada en el término del pequeño pueblo de Bocos, en Las Merindades. El encuentro lo ha organizado una amiga común, Pilar de los Bueis, vecina de Villarcayo. Nos reciben a Pilar y a mí con vermú, tinto de verano, aceitunas, pepinillos y galletitas saladas. El escenario: un impresionante paisaje de bosque mediterráneo; un horizonte enorme en el que apenas se divisan un par de casas y un lejano parque eólico. El silencio natural es imponente.
Tan imponente como el ritmo que sabía imprimirle este hombre a la batería en dos grupos de impacto de los años 80: Los Trogloditas que acompañaban a Loquillo y Los Burros, junto a Quimi Portet y Manolo García.
Hemos quedado con Jordi Vila Berenguer, al que todos por aquí llaman Vila, y su compañera, Marga Alday, bilbaína/burgalesa (Getxo/Villarcayo) entre encinas, pepinillos y atardecer.
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https://elasombrario.publico.es/el-refugio-rural-que-ha-salvado-al-bateria-de-los-trogloditas/



Un saludo Jordi. Un abrazo mejor.
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