Haritz Garde Fernández / La Oreja de Van Gogh
Haritz Garde Fernández.
Nací en Donostia el 23-01-1976.Tras una infancia y adolescencia feliz y normal, comencé los estudios de Derecho en la Universidad del País vasco. Durante el primer año de carrera, unos amigos y yo, enamorados de la música empezamos a fantasear con la idea de montar una banda. Hay que tener en cuenta que, varios de nosotros no habíamos tocado nunca el instrumento que nos gustaba. De ahí surgieron como dos bandas y en un momento dado, una de ellas se quedó sin batería y en la otra que era la mía, éramos dos bateras. Así que yo me decidí finalmente marcharme y unirme a lo que sería el germen de La Oreja de Van Gogh. Casi al mismo tiempo, se unió Xabi como teclista y ya solo nos quedaba, buscar alguien que cantara.
Resumiendo, éramos un grupo de amigos que, no sabíamos casi ni tocar y sin cantante, pero con una ilusión y unas ganas desbordantes.
Fuimos probando con varios amigos que cantaran, pero entre una cosa y otra no terminaban de encajar. Hasta que en una cena, Pablo, el guitarrista, conoce a Amaia Montero y nos cuenta alucinado cómo cantaba.
Ella, salvando las reticencias iniciales, se animó a quedar con nosotros y hacer una prueba. En cuanto empezó a cantar Nothing Compares to You de Sinead O’Connor, nos quedamos con la boca abierta y ahí arrancó una historia de película.
Comenzamos haciendo versiones de muchos grupos tan dispares como Nirvana, U2, Pearl Jam, Metallica, Janis Joplin, Héroes del Silencio, El Último de la Fila y muchos otros.
Poco a poco fuimos haciendo canciones propias, horrorosas al principio, como no podía ser de otra manera, pero le fuimos cogiendo el gusto a componer.
Nos empezamos a presentar a algún concurso de bandas locales y para sorpresa de todos, ganamos alguno de ellos.
Aprovechamos que unos amigos mandaron una maqueta a Sony Music y nos animamos también. No imaginábamos lo que estaba a punto de ocurrirnos. Nuestra vida iba a cambiar para siempre.
Nos llamaron de Sony y nos dijeron a ver si teníamos más canciones. Por supuesto, les dijimos que si, aunque no era cierto. Nos pusimos como locos a componer canciones nuevas. Hicimos unas 30. A Sony le encantaba la frescura, ese punto naif que teníamos y que no éramos virtuosos del instrumento. Aunque nos tuvimos que poner las pilas, por supuesto, a marchas forzadas. Metimos muchísimas horas ensayando. Por lo menos, teníamos que defender nuestras canciones de la mejor manera posible.
Primero vino la grabación de nuestro primer disco en Madrid, con la producción de Alejo Stivel. Todo era alucinante, claro. Para este disco, contamos con ayuda de músicos profesionales para partes a las que aun no podíamos llegar. En la batería me ayudó Fernando Samalea, un músico increíble de Buenos Aires.
Una vez grabado el disco, tuvimos que meter más y más horas de ensayos juntos y por separado para llegar al nivel.
A partir de ahí, nuestra historia es más conocida. Empieza a funcionar de manera impresionante el disco y hacemos unos 150 conciertos en un año. Qué mejor manera de aprender.
Ya a partir del segundo disco y con la confianza que nos dio el productor Nigel Walker, nos vimos capaces de grabar todo nosotros y de disfrutar a tope de un estudio y de La Luz roja del Rec en marcha.
Todo se fue sucediendo muy rápido. Muchos discos vendidos, muchos conciertos, viajes a América. Todo a un ritmo frenético.
Pasaron los años y los discos y todo seguía muy bien. Hasta que Amaia decidió iniciar su carrera en solitario. Fue un duro golpe para nosotros, pero nos refugiamos en nuestra amistad y nuestras ganas de seguir haciendo música y contar historias, que era lo que nos apasionaba. Compusimos un nuevo disco y cuando lo tuvimos, empezamos a buscar nueva cantante. Apareció Leire y todo volvía a encajar. Para sorpresa de todos, ese disco funcionó muy bien y nos permitió seguir haciendo muchos conciertos por España y por todo América y grabar más discos.
La salida del último coincidió con el inicio de la pandemia y hemos tenido que retrasar la gira más de un año. Pero esperamos volver a tope a los escenarios.
Como veis, mi vida musical va totalmente ligada a la de mis compañeros de banda.
1.- Por qué la batería y desde cuando
La batería siempre era el instrumento que más me gustaba cuando me fijaba en los grupos que admiraba. En clase muchas veces, usaba los bolis a modo de baquetas aunque sin saber muy bien lo que hacía. Mi padre fue batería de joven, aunque nunca le vi tocar, porque lo tuvo dejar muy pronto. Eso también me inspiró a decantarme por el mejor instrumento del mundo.
Todas estas sensaciones se confirmaron, la primera vez que me senté en una batería de verdad. No dudé ni un segundo que aquello era lo que me gustaba.
Así que empecé con unos 18 años, durante el primer año de carrera, cuando nos juntamos unos amigos a pasarlo bien haciendo versiones de grupos que nos gustaban. Al principio, no me imaginaba que acabaría viviendo de ello.
2.- Estudio o autoaprendizaje.
Empecé poco a poco por mi cuenta, fijándome en baterías de bandas que me gustaban y probando cosas. También me fijaba y pedía consejos a baterías de otras bandas locales que íbamos conociendo. Ya cuando tenía una pequeña base, me decidí a dar clases, con un profesor muy bueno que hay en Donosti. Se llama Pako Díaz y tocaba con Akelarre. También estuvo tocando con La Orquesta Mondragón. Con él aprendí algo de técnica básica y lo tuve que dejar, porque como empezamos con un montón de conciertos, no tenía casi tiempo para clases. Aunque tenía mucho material para ir estudiando por mi cuenta.
Con los años volví a dar más clases con Pako, para ampliar la técnica y no estancarme y tocar siempre lo mismo. Ahora con la pandemia he aprovechado para estudiar mucho, con ese material de Pako y de libros que he ido comprando.
3.- Tres canciones ajenas.
- “Alive” de PearlJam. Canción brutal para disfrutar tocando y dejándote llevar.
- “El pensamientocircular” de Iván Ferreiro. Temón que me encanta tocar porque mantiene toda la canción el mismo patrón, sin breaks y con tres o cuatro platos en toda la canción. Lo que te hace estar totalmente concentrado.
- “Riders on thestorm” de The Doors. Canción que me transporta a los inicios.
4.- Tres canciones propias.
- La playa. Canción que nunca me canso de tocar y que la he tocado miles de veces. Ha sido una de las canciones más importantes de la banda.
- Abrázame. Canción del último disco en la que tuvimos especial mimo con la batería. Con la ayuda del productor Paco Salazar, disfruté como un enano grabándola. Además de la batería principal, grabamos con varios sets aparte, con dos bombos haciendo de timbales, diferentes breaks con diferentes efectos.
- Palabras para Paula. Canción muy especial para mi, porque habla del nacimiento de mi primera hija. Fue la primera de todos los del grupo.
5.- ¿Alguna velocidad en la que te sientas especialmente cómodo?
Depende de lo que me emocione la canción pero, si es verdad que la mayoría de las veces, disfruto más con tempos tirando a bajos. De 90 ppm para abajo. Es como que sientes más el ritmo y disfrutas hasta de los silencios.
6.- Tu set ideal.
Toco con baterías Mapex. Tengo una Black Panther, una Saturn 24” y una Orion. La “titular”, suele ser la Orion. Y normalmente llevo, Bombo 22” , caja 14” x 5” o 6,5”, Tom aéreo de 10”, Tom base 14” y Tom base 16”. Platos Meinl. Un Crash, 18”, un Crash 20”, un Ride 22”, un china de 10” y un splash de 18”. Hi Hat de 14”.
También me gusta llevar en un lado un multipad sampler, para poder disparar sonidos electrónicos.
7.- Una experiencia inolvidable y/o una para olvidar.
La verdad que, he tenido la suerte de tener muchas experiencias inolvidables. Me siento un privilegiado. Cada vez que me subo a un escenario es un regalo para mi. Además de grandes conciertos en toda España, el haber podido recorrer medio mundo tocando la batería es un lujo. Por quedarme con alguno, voy a elegir el concierto que hicimos en Tokio, por lo exótico del lugar. Nunca nos imaginamos poder llegar tan lejos con nuestra música. Se sabían todas las canciones. Fue increíble.
Para olvidar, por lo tanto, tengo muy pocos. Pero bueno, además de seguir tocando alguna vez cuando la canción ya estaba terminada y tirar para adelante, haciendo alguna cosa para que parezca que era parte del espectáculo, me acuerdo una vez que tenía que cambiar de set de batería y se me enganchó el baquetero y me caí al suelo. Imaginaros claro, las risas del resto de banda, además que no entré a tiempo en el tema siguiente.
8.- Una frase que te guste.
“Luego con público, sonará mejor”.
9. RR.SS.
No tengo redes sociales propias. Usamos las del grupo.
Web:
@laorejadevgogh en X
La Oreja de Van Gogh - Oficial en Facebook.
https://www.facebook.com/Laorejadevangogh.Oficial
@laorejadevangogh en Instagram.
https://www.instagram.com/laorejadevangogh
© Entre tambores 2025





Comentarios
Publicar un comentario